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ÍNDICE
Prólogo
Introducción
Definición y conceptos generales
Tengo una hija con Síndrome de Turner
¿Es el síndrome de Turner una enfermedad?
¿Porqué ocurre?
¿El síndrome de Turner es hereditario?
¿Qué es un cariotipo?
¿Son diferentes las niñas según sea su
cariotipo?
¿Es frecuente el síndrome de Turner?
CONCLUSIONES
Diagnóstico y
clínica del Turner
¿Cómo reconocemos que nuestra hija
tiene un Turner?
DIAGNÓSTICO
CONCLUSIONES
Crecimiento en las niñas
con síndrome de Turner
¿Cómo evoluciona la talla en las
niñas?
¿Qué talla puede alcanzar una niña con
síndrome de Turner si no recibe tratamiento?
¿Es posible mejorar su talla?
¿Es necesario que el tratamiento lo reciban todos los
días?
¿Existe algún problema a largo plazo por el empleo
de la hormona de crecimiento?
¿Hay algún otro tratamiento para el crecimiento
en estas niñas?
¿Se pueden dar las dos hormonas al mismo tiempo?
¿Cuándo debe iniciarse el tratamiento con hormona
de crecimiento?
¿Hasta cuándo debe mantenerse el tratamiento con
hormona de crecimiento?
¿Hay alguna otra solución para mejorar el crecimiento
si fallan estas hormonas?
¿A partir de que edad pueden hacerse las elongaciones
óseas?
¿Se pueden hacer las elongaciones óseas después
de haber recibido tratamiento con hormona de crecimiento?
CONCLUSIONES
Aspectos ginecológicos
en el síndrome de Turner
Generalidades
¿Cómo es la pubertad en el síndrome de
Turner?
¿Tienen la regla las niñas Turner?
¿Cuándo hay que empezar el tratamiento hormonal?
¿Es necesario el tratamiento con estrógenos?
¿Qué efectos secundarios tiene el tratamiento
con estrógenos?
¿Llegado el momento, pueden tener relaciones sexuales
normales?
¿Tienen posibilidad de quedarse embarazadas?
¿Cómo pueden tener un embarazo con ovocitos de
otras mujeres?
¿Puede saberse antes del nacimiento si la niña
tiene el síndrome de Turner?
CONCLUSIONES
Estructuras craneobucofaciales
en el síndrome de Turner
¿Qué es la placa?
¿Qué es la gingivitis?
¿Hay diferencia en los dientes de las niñas Turner
con el resto de las niñas?
¿Los huesos de la cara son diferentes?
¿Estas alteraciones tienen solución?
CONCLUSIONES
Correcciones plásticas
en el síndrome de Turner
Pterigium colli
Implantación baja del pelo
Orejas aladas
Nevus
Colgajos de tejidos
Injertos libres de piel
Expansores de tejidos
Prótesis mamarias
Epicanto
CONCLUSIONES
Alargamiento óseo
en el Síndrome de Turner
CONCLUSIONES
Aspectos psicológicos
del síndrome de Turner
¿Tienen las niñas con síndrome
de Turner una inteligencia normal?
¿Influye el síndrome de Turner en la personalidad?
¿Pueden tener problemas de comportamiento?
¿Dejará algún día de comportarse
como una cría de pocos años?
¿Cómo son sus relaciones con los demás?
¿Está afectado su rendimiento escolar?
¿Es más adecuado que en lugar de hacer Bachillerato
elija Formación Profesional?
¿Será capaz de realizar una carrera universitaria?
¿Existe un riesgo mayor de padecer enfermedad mental?
CONCLUSIONES
Información y educación
en el síndrome de Turner
¿Quién debe informar?
Información a los padres
Información a las niñas
¿Se debe informar a la niña? ¿Quién
debe hacerlo?
En el colegio y el resto de la sociedad
¿Es mejor que en el colegio conozcan lo que les pasa?
Asociaciones y grupos de contacto Turner
CONCLUSIONES
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PRÓLOGO  |
| La Endocrinología
en general, y la Endocrinología Pediátrica en particular,
está formada por un conjunto de conocimientos que, en los últimos
años, han aumentado de manera espectacular, gracias a la evolución
de los procedimientos diagnósticos y a la aparición
de nuevos fármacos, que han conseguido mejorar el tratamiento
de muchos de los pacientes afectos de enfermedades endocrinológicas.
El poder disponer desde hace unos años de
hormona de crecimiento sintética en las cantidades que se
necesiten, ha hecho que aquellas enfermedades cuyo síntoma
fundamental es la talla baja, hayan sido objeto de una mayor investigación,
tanto para su mejor y más precoz diagnóstico, como
para tratar de mejorar su síntoma fundamental, en este caso
la escasa talla, que por otra parte constituye un parámetro
muy valorado en la sociedad actual.
Dentro de este grupo de enfermedades, el síndrome
de Turner representa una patología de gran frecuencia entre
las niñas de talla baja. Su diagnóstico es hoy más
precoz y exacto, y su patología puede ser tratada con éxito,
tanto en lo que se refiere a su síntoma guía, la talla
baja (hormona de crecimiento), como a otras de sus manifestaciones,
como el hipogonadismo (estrógenos y progesterona), la infertilidad
(fertilización in vitro), las malformaciones externas (cirugía),
etc.
El grupo de Endocrinología de Málaga,
dirigido por el Dr. López Siguero, lleva muchos años
dedicado al diagnóstico y tratamiento de las niñas
con Síndrome de Turner, y ha sido adelantado en el tratamiento
global de esta enfermedad, con la realización de convivencias,
campamentos, etc. lo que ha llevado a reflexionar la manera de responder
a las preguntas que las madres de estas niñas y ellas mismas
a más edad, le han planteado.
Fruto de este trabajo, aparece hoy este manual sobre
el Síndrome de Turner que responde de manera sencilla e inteligible
a todas las preguntas que sobre esta enfermedad se pueden plantear
(crecimiento, ginecológicos, quirúrgicos, psicológicos).
Es gran mérito del Dr. López Siguero el haber sabido
reunir, bajo su dirección, un conjunto brillante de profesionales
que han respondido muy satisfactoriamente a estas inquietudes.
Es para mi una gran placer como Presidente de la
Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica
poder prologar una obra de estas características y un honor
que así se me haya encargado. Debería ser para todos
los Endocrinólogos Pediatras Españoles un camino a
seguir, ya que obras similares conseguirán una mejor información
para los enfermos de otras patologías y con ello, que la
evolución de estas sea más satisfactoria.
Madrid Septiembre de
1997
Dr. R. Gracia Bouthelier
Presidente de la SEEP
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INTRODUCCIÓN
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Este libro es para vosotras, mujeres con síndrome
de Turner, también para vuestros padres, hermanos y para
todos aquellos interesados en conocer más de cerca este problema.
Está creciendo la demanda de información
sobre aquellos problemas que afectan a nuestra salud. Es nuestra
intención, no sólo informar, sino educar, creando
y desarrollando actitudes positivas en la persona que tiene un determinado
problema, especialmente si éste es crónico.
En estos momentos, la educación sanitaria
es una de las piezas claves para mejorar el estado de salud de una
población. Si hablamos de problemas complejos, como el síndrome
de Turner, que puede afectar al crecimiento, al desarrollo de la
pubertad, a la fertilidad, al comportamiento, al aspecto externo
y a otros muchos órganos, es imprescindible proporcionar
la más amplia y correcta información. En este libro,
hemos intentado tratar, con un lenguaje sencillo, los diferentes
problemas, unos más graves que otros, que pueda tener una
persona con síndrome de Turner.
La necesidad de recopilar información y hacerosla
accesible ha sido inducida por vosotras mismas y por vuestros familiares.
En nuestro caso, después de varias reuniones y convivencias
con niños y con padres, tras propuestas e intercambio de
opiniones, llegamos a la conclusión de que ésta podía
ser una buena manera de llegar a aquéllas personas que desearan
conocer mejor este problema.
Todas vuestras aportaciones han sido tenidas en
cuenta e introducidas en el texto; al final de cada capítulo
hemos recogido y respondido de forma simple y concreta a las principales
inquietudes que habéis expresado. Esas cuestiones, muchas
aún sin resolver, son las que más nos importan, no
tanto en función de la investigación, sino como herramienta
útil para tener una actitud mucho más humana cuando
diagnosticamos, tratamos y en fin nos relacionamos con las personas
que tienen Turner.
Por motivos éticos, hemos excluido las fotos
que muestran a personas con Turner sustituyéndolas por dibujos
esquemáticos, que aunque sean menos evidentes, esperamos
tengan suficiente claridad como para hacer comprender mejor algunos
de los signos asociados al síndrome de Turner.
Queremos dar un sentido optimista al libro, para
que además o quizás a través de la educación,
ofrezca soluciones a muchos de los problemas, que a menudo lo son
exagerados por la ignorancia. También que el libro permanezca
abierto a todas vosotras y se enriquezca con vuestras opiniones
y con vuestras críticas, que mejorarán, sin duda,
no sólo esta publicación, sino también nuestra
asistencia y atención sanitaria.
Juan Pedro López Siguero
DEFINICIÓN Y CONCEPTOS GENERALES
J.P. López Siguero
Servicio de Endocrinología Pediátrica.
Hospital Materno-Infantil de Málaga
"TENGO UNA HIJA CON SÍNDROME DE TURNER"
Muchos de vosotros pensaréis que vuestra
hija con síndrome de Turner no es muy diferente a otras niñas
de su edad, incluso os sorprenderéis con el diagnóstico,
ya que no pensabais que hubiera ningún problema. Sin embargo,
otros encontraréis un significado y quizás una solución
tras un largo peregrinar, gran cantidad de problemas y consultas
a demasiados médicos.
Para empezar, el síndrome de Turner es un
síndrome, pero, ¿qué es un síndrome?.
Algunos de vosotros decís: "No me gusta llamarlo síndrome,
me suena mal, prefiero llamarlo Turner", "¡Síndrome!:
será deficiente mental, ¡NO!, porque puedo pensar y
expresar mis ideas como cualquier niña normal".
Un síndrome es un conjunto de signos que
afectan a varios órganos, con más o menos relación
entre ellos, que permiten una agrupación para darnos un diagnóstico.
Es muy frecuente en los síndromes, aunque esto no ocurre
en el Turner, que se afecte el sistema nervioso y por lo tanto,
pueda haber retraso mental.
Como veis, un síndrome contiene una gran
variedad de signos (que luego comentaremos) aunque no todos tienen
que estar presentes juntos en la misma persona. Por otra parte,
hay personas normales que pueden tener alguno de estos signos. Como
después veremos al hablar del diagnóstico y de la
clínica, muchos de vosotros habréis notado diferentes
alteraciones o incluso no habíais notado nada, para al final
llegar al mismo diagnóstico.
El nombre de Turner es un homenaje al Dr. Henry
Turner que describió, en 1938, los rasgos clínicos
característicos: infantilismo sexual, talla baja, cuello
alado y cúbito valgo (hacia afuera) con deformidad del codo.
El mérito del Dr. Turner fue darse cuenta de que todos estos
signos se agrupaban en una sola entidad con sólo ver a 7
niñas.
¿Es el Síndrome de Turner una enfermedad?
No, por supuesto que no. Ya hemos dicho antes que
una persona con el síndrome puede tener una apariencia completamente
normal y sentirse bien. Por otra parte, el hecho de tener algunas
diferencias o problemas en algún órgano o aparato,
no implica necesariamente sentirse enfermo y además, cada
uno de estos problemas, como después veremos, tiene una solución.
¿Por qué ocurre?
A partir de 1959 se conoce que las mujeres
con síndrome de Turner tienen una falta total o parcial de
un cromosoma X. Todos los seres humanos poseen en casi todas las
células 46 cromosomas, que son como bastoncitos donde está
codificada toda la información genética, es decir,
contienen la información de cómo somos (altos, bajos,
rubios, morenos, etc.). De estos cromosomas, dos de ellos, se denominan
sexuales: el X y el Y. Las mujeres tienen dos cromosomas X (uno
proviene del padre y el otro de la madre). Los hombres tienen un
cromosoma X (el de la madre) y un cromosoma Y (el del padre). Pues
bien, en los primeros momentos de la división celular que
dará lugar a un embrión, una división errónea
hace que se pierda parte o todo el cromosoma X. Si el embarazo sigue
adelante, la niña tendrá un síndrome de Turner.
Hemos de recalcar que el Turner no se puede dar en niños,
ya que éstos únicamente poseen un cromosoma X (y otro
Y) y si les falta todo o parte de él, no podrían vivir.
Hasta la fecha se desconoce que circunstancias influyen
para que ocurra está división anormal. "¿Puede
saberse si el síndrome es debido al padre o a la madre?":
se sabe que con frecuencia el cromosoma perdido es el del padre,
aunque esto no quiere decir que él tenga la culpa. Ya que
no se conoce ninguna causa que provoque un nacimiento de una niña
con el síndrome, no hemos de sentir culpa alguna por ninguna
circunstancia que haya ocurrido en el embarazo o parto. También
está claro que el Turner no tiene relación con ninguna
medicación que se haya tomado durante el embarazo.
¿El síndrome de Turner es hereditario?
Otras preguntas parecidas como, ¿Puedes tener
más riesgo de tener futuros hijos con un síndrome
de Turner?, ¿Pueden tener los hermanos de una niña
con síndrome de Turner más riesgo de tener hijos con
el mismo problema, u otros?, ¿Si una madre tiene un cromosoma
X roto puede ser la causa del síndrome?. A todas estas cuestiones
hemos de responder claramente que NO. El síndrome de Turner
no es hereditario. En un próximo embarazo tendremos la misma
probabilidad de tener una niña con Turner que la primera
vez.
¿Qué es un cariotipo?
Un cariotipo es un análisis que permite ver
los cromosomas que tienen las células. Generalmente se hace
con un simple análisis de sangre y permite con gran seguridad
el diagnóstico de Turner. Es absolutamente indispensable
para ello. ¿Permite el cariotipo diagnosticar los diferentes
grados del Turner?: en cierto modo sí. Veremos. En principio
o se tiene Turner o no se tiene, eso tiene que quedar claro. Pero
entiendo lo que se quiere decir con la pregunta, hay una gran variedad
de cariotipos en las mujeres con Turner. La mayoría, aproximadamente
la mitad, tienen una falta total del cromosoma X y su fórmula
cromosómica es 45XO. Después, los más frecuentes,
son las pérdidas parciales de trozos de cromosomas (llamadas
delecciones), o incluso de un brazo completo de la X (la X no es
simétrica y tiene brazos largos, llamados q y brazos cortos,
llamados p), o mezcla de varios de ellos en diferentes células
(los llamados mosaicos). En muy raras ocasiones, el cariotipo lleva
parte del cromosoma Y (aproximadamente en un 5%), este caso es el
único en que conviene extirpar las gónadas, por la
mayor probabilidad de desarrollar en los restos ováricos
(cintillas) un tumor llamado gonadoblastoma.
¿Son diferentes las niñas según
sea su cariotipo?
Hay algunas diferencias, efectivamente. Cuando
se conserva el brazo corto, recordemos que es el p, del cromosoma
X, las niñas suelen tener un desarrollo espontáneo
de la pubertad, lo que ocurre aproximadamente en el 20% de los casos.
Los hallazgos característicos del Turner, que después
veremos en el apartado de clínica, se asocian a una falta
total del cromosoma X. La causa de la talla baja no está
clara, parece ser que el problema genético puede estar situado
en el resto de los cromosomas no sexuales, es decir en los llamados
autosomas.
¿Es frecuente el síndrome de Turner?
Según van pasando los años,
la frecuencia del Turner es más alta, no porque vaya aumentando,
sino porque se va diagnosticando mejor y más temprano. Actualmente
se cree que nace una niña con Turner por cada 2.500 niñas
que nacen. Para ser más concretos y tener una idea más
clara, de unas 150.000 niñas que nacen cada año en
España, unas 60, tendrán un Turner y considerando
un índice de natalidad estable, tendremos unas 300 niñas
a los 5 años y unas 600 a los 10 años, que es cuando
las niñas suelen iniciar la pubertad. Para que tengáis
una idea y en relación con otras enfermedades, el Turner
es la mitad de frecuente que la diabetes en la infancia, de frecuencia
parecida al hipotiroidismo congénito (que se diagnostica
con la prueba del talón) y 4 veces menos frecuente que el
Síndrome de Down.
CONCLUSIONES
- El Síndrome de Turner no es una enfermedad.
- La causa no es conocida. No se relaciona con
ningún acontecimiento que haya ocurrido en el embarazo.
- Las personas con Turner no presentan retraso
mental con mayor frecuencia que las demás.
- La frecuencia del síndrome de Turner
es de una por cada 2.500 niñas al nacer.
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DIAGNÓSTICO
Y CLÍNICA DEL TURNER
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J.P. López Siguero
Servicio de Endocrinología Pediátrica.
Hospital Materno-Infantil de Málaga
¿Cómo reconocemos que nuestra hija
tiene un Turner?
Hemos hablado de que existe
una amplia variabilidad de cariotipos que se expresan físicamente
de una forma más o menos amplia en las niñas (fenotipo)
. El diagnóstico dependerá de la cantidad y la claridad
de los signos físicos que tengan las niñas (es más
fácil cuando menor es la edad) y también de la información
y perspicacia de los médicos que las atiendan. Vamos a exponer
a continuación una serie de experiencias de varias familias
con las que seguro nos podemos identificar.
« Mi niña nació en el Hospital.
Yo nada más verle las manitas, sabía que algo le pasaba.
No las tenía muy gordas por arriba, sino que tenía
en la palma de la mano como un hoyo y eran muy gorditas alrededor.
Pasó un año y veíamos que le poníamos
siempre la misma ropa.
« La niña ya tenía problemas
desde que nació. No tomaba lo que debía, vomitaba
todo lo que tomaba y no hacía peso. Estuvo así durante
el primer año de vida. La niña visitaba continuamente
al médico e ingresó varias veces en el hospital. Cuando
tenía dos años usaba la talla de seis meses.
« Yo me enteré en el momento de nacer,
presentaba edemas en las manos y en los pies. No tomaba la leche
y se cansaba mucho. A los 17 días le hicieron unas pruebas
y nos dijeron que tenía una malformación del corazón,
seis después la tuvieron que operar.
« Nos lo dijeron de recién nacida.
De sopetón me dijeron que mi hija era subnormal. Se me cayó
el mundo encima porque tengo un hermano con síndrome de Down
y yo entonces no conocía nada sobre el Turner. « Al
principio no nos dijeron nada, aparentemente estaba bien. En seguida
me di cuenta de que era muy cortita, pero muy gordita. No tenía
rasgos ninguno, tenía una cara preciosa. El pediatra me dijo
que era cortita pero estaba bien. Al mes de vida vimos que no ganaba
peso, la diagnosticaron de un problema cardíaco grave y después
la operaron.
« Cuando nació se puso amarilla, pero
no fue nada. A los tres o cuatro meses vimos que en lugar de ganar
peso perdía, devolvía toda la leche, el pediatra pensó
que tenía una intolerancia a la lactosa y le cambió
varias veces de leche, pero la niña seguía igual.
Nos dijeron que era una niña muy difícil de criar,
pero que no había ningún problema. Una vez la vio
el nefrólogo por una infección de orina. Nos dijo
que tenía los riñones en herradura. También
la diagnosticaron de coartación de aorta. Cuando nos informaron
que tenía un Turner nos dijeron que iba a ser muy baja y
una niña toda la vida.
« Los rasgos físicos. La niña
ya tiene, no sé, nosotros la veíamos y estabamos muy
... en fin, no nos llamaba la atención. La niña se
resfriaba mucho y no crecía bien. Al saberlo nos pusimos
también a leer. Nos asustamos porque en la enciclopedia decía
que tenían retraso mental.
« En nuestro caso, nos enteramos cuando la
niña tenía cinco años, fuimos al pediatra que
fue quien nos lo dijo. Nosotros no habíamos notado nada.
« Hacía mucho tiempo que estabamos
preocupados por su crecimiento, porque desde pequeña tenía
muchísimos problemas, se deshidrataba, no crecía.
Entonces empezamos a investigar qué ocurría y quizás
perdimos dos años en ir de un sitio a otro. Me lo dijeron
en el hospital, ¡ nos cayó como un jarro de agua fría
!. Lo relacionamos inmediatamente con el síndrome de Down.
« Yo me enteré cuando la niña
tenía 15 años. Ya veía que era bajita, la encontraba
algo retrasada en su desarrollo, pero era una niña normal,
los rasgos más o menos normales. Cojo los papeles y leo:
su hija tiene síndrome de Turner. Me quedé ...
« Yo siempre he visto que la niña era
chiquitita. Nació ya pequeña. Empecé a notar
el problema al compararla con una hermana 13 meses menor que ella,
que a los tres años, le había cogido en altura. Comenzamos
a consultar a médicos sobre los seis años, cuando
noté que dio como un parón.
« Cuando yo supe que mi hija tenía
Turner... era un túnel oscuro, oscuro, oscuro. Me dijo el
médico que era bajita porque el padre y yo lo éramos
también. Yo notaba que mi hija se secaba, se le iba la carnecita
poco a poco. Yo sabía que estaba enferma. Yo no tenía
información.
Estos ejemplos pueden servirnos para expresar cuál
fue o cuáles fueron los principales motivos que empujaron
a la consulta médica en el caso de algunas niñas.
Como veis muchas veces los signos clínicos dependen de la
edad. Tenemos que recordar que la lista de signos que vamos a enumerar
no tienen porqué aparecer juntos en todas las niñas;
es más, en algunos casos, no tienen porqué tener ninguno.
Vamos a exponer y a explicar esquemáticamente estos signos
en diversos tramos de edad:
Recién nacido:
Son algo más pequeñas tanto en peso
como en longitud. Suelen tener edemas (hinchazón) del dorso
de pies y manos, generalmente van mejorando con los años
y no tienen relación con enfermedad del corazón o
del riñón, sino con un desarrollo insuficiente del
sistema linfático. Cuello corto con pliegues que lo unen
a los hombros (pterigium colli). El tórax tiene aspecto ancho
(en escudo), con las areolas mamarias y los pezones más separados
de lo normal. La barbilla suele ser pequeña. Las orejas están
por debajo de la línea que sigue el ángulo externo
del ojo. El pelo suele llegar bastante abajo en la zona posterior
del cuello. Malformaciones cardíacas (especialmente estrechez
o coartación de la aorta).
Dos años:
En esta edad se aprecia ya el aspecto típico
del Turner, con tronco ancho, aspecto atlético, fuerte y
manteniendo los pezones separados. En la cara los ojos parecen grandes,
las orejas están en posición baja, el labio superior
es fino con las comisuras de la boca rectas o hacia abajo, el paladar
es arqueado (ojival), la barbilla es pequeña y posicionada
hacia atrás. Son frecuentes las otitis de repetición.
Cinco años:
Continúa aumentando el aspecto atlético,
fuerte, ancho. Empiezan a aparecer pecas y lunares en el tronco.
El antebrazo se sitúa hacia afuera desde el codo (cúbito
valgo). Ya se suele notar el problema de crecimiento, y se aprecia
un acortamiento de las piernas con respecto al tronco.
Diez años:
Aproximadamente en esta edad se inicia la pubertad
en las niñas, es decir brota el botón mamario, en
principio en un sólo lado y después en los dos. Este
dato no suele ocurrir en la mayoría de las Turner. Todos
los signos anteriores son más marcados y especialmente la
talla se ha desviado bastante de la de las niñas de su edad.
Aumenta el número de pecas. Las uñas suelen ser pequeñas
y curvadas hacia abajo con posible introducción en los tejidos
de alrededor (uñas incarnadas). Suele haberse iniciado la
aparición del vello púbico.
Trece años:
A esta edad todos los signos suelen ser muy claros:
el crecimiento está muy afectado, no han aparecido los signos
puberales (no tiene pecho ni por supuesto la regla) y el aspecto
descrito antes es más llamativo. Una cuarta parte de los
casos presenta brote mamario, aunque en general su desarrollo no
suele proseguir a partir de estadio intermedio de la pubertad (mama
infantil); sin embargo el vello en el pubis tiene un tamaño
y extensión normal.
Hemos de recordar que toda esta serie de signos
físicos no aparecen juntos necesariamente y en ocasiones
no aparecen en absoluto. También algunos de estos signos
aparecen en niñas sin síndrome de Turner, y todos
ellos nos sirven para aumentar la sospecha del Turner y realizar
entonces el análisis genético. "Me pregunto si
aparento tener esa enfermedad simplemente con verme la cara, ya
que yo no sé cómo son los rasgos o características
que puede tener el síndrome de Turner"
DIAGNÓSTICO
« Yo sé que al nacer no todas tienen
el mismo aspecto, mi hija durante cuatro años tuvo muchos
problemas, y el pediatra nunca pensó que tuviera un Turner.
« ¿Entonces hay más niñas
que no se han diagnosticado?
« ¿Hay ventajas en diagnosticar pronto
a la niña?
Con todas estas frases queremos resaltar la importancia
de un diagnóstico lo más precoz posible. Muchas veces
el diagnóstico depende de la expresión clínica
del Turner, es decir de que tenga más o menos signos de los
que ya hemos hablado, pero otras veces depende de la perspicacia
y de la preparación del médico que hemos consultado.
Hoy día se puede hacer el diagnóstico
incluso antes de nacer (como veremos más adelante) y en aproximadamente
la mitad de los casos en el momento del nacimiento (los casos que
suelen tener un cariotipo 45XO). En el resto de los casos es necesario
hacer el diagnóstico antes de los siete años, y en
todo caso antes de empezar la pubertad. De todas formas y aún
en manos expertas, hay algunos casos (especialmente de mosaicos)
con muy escasos o ningún signo clínico, en los que
el diagnóstico es muy difícil y no es raro que se
pueda retrasar más de lo que hemos dicho.
Una de las razones por las que es necesario hacer
un diagnóstico temprano es que la familia, especialmente
los padres, sean bien informados y acepten el problema con mayor
facilidad. Al ser frecuente que las niñas tengan muchos problemas
durante el primer año, el diagnóstico produce, una
vez que se informa con claridad, mayor tranquilidad, ya que aclara
y centra en un sólo problema todos aquellos síntomas
que la niña venía arrastrando y también posibilita
que se pongan en marcha las soluciones en el plazo más breve
posible.
Se sabe que el efecto del tratamiento con hormona
del crecimiento es mayor cuanto antes empiece, que normalmente se
inicia antes de los siete años cuando la niña ha empezado
a separarse de la talla de sus compañeras. También
es importante que el tratamiento con esta hormona se mantenga unos
dos años antes de que se inicie la pubertad de forma natural
o ayudada con medicamentos. En esta edad de siete u ocho años,
la niña debería tener una información adecuada
para su edad madurativa que se puede ir aumentando según
vaya pasando el tiempo.
Otro motivo que exige un diagnóstico precoz,
es detectar la afectación de otros órganos como por
ejemplo el corazón, riñón, tiroides, oídos,
etc... Todos estos problemas los trataremos en otro capítulo.
Excepto los cardíacos, los demás son leves y todos
tienen una buena solución, pero siempre y mucho mejor, cuanto
antes se diagnostiquen.
Es muy importante realizar el diagnóstico
antes de la edad límite de inicio de la pubertad, que se
sitúa aproximadamente en los 12-13 años. El retrasar
el diagnóstico más allá de esa edad lleva a
empezar tarde el tratamiento con hormonas femeninas (si precisa)
y a su vez produce importantes problemas tanto físicos como
psicológicos.
Aunque los signos físicos de los que hemos
hablado sean muy claros y numerosos, es absolutamente necesario
realizar un análisis genético (cariotipo) para hacer
el diagnóstico de Turner, ya que existen otros síndromes
(como el Noonan) con unos signos muy parecidos, pero con un cariotipo
normal.
El cariotipo se realiza normalmente en sangre con
una simple extracción y después cultivando las células
durante un tiempo algo prolongado (alrededor de una semana como
mínimo), siempre y cuando no se contamine o se estropee.
En raras ocasiones, el cariotipo se realiza en otros tejidos (porque
en la sangre es normal), como pueden ser en el ovario o restos ováricos,
piel, etc...
Cuando la sospecha clínica existe y el cariotipo
es normal no nos debe extrañar el que haya que repetirlo
otra vez contando un número mayor de células, o hacerlo
en otros tejidos. Es relativamente frecuente que el diagnóstico
se confirme en ese segundo análisis especialmente cuando
existen mosaicos (recordemos que es una mezcla de células
normales y de células patológicas).
En raras ocasiones y con técnicas especiales
el cariotipo muestra restos o un cromosoma Y. En estos casos es
necesario extirpar las gónadas (que por otra parte no tendrían
ninguna función) por la posible evolución maligna
de las mismas.
Excluyendo el cariotipo hay otros análisis
que pueden completar el diagnóstico. Entre ellos, el más
común, es la radiografía de la muñeca y mano,
que es la llamada edad ósea. Además de la edad ósea,
la radiografía sirve para observar si hay un acortamiento
del cuarto metacarpiano (hueso que está debajo del dedo)
y también si hay una especial trama en los huesos de la muñeca
(por falta de calcio, osteoporosis).
Otros análisis son los hormonales. En general
se suele valorar la función tiroidea (frecuente afectación
leve), gonadal (para ver si hay fallo ovárico, especialmente
a partir de los 9 años), de crecimiento (no demasiado útil).
En fin, otras pruebas más complicadas
o específicas (de corazón o riñón) se
realizan dependiendo de que existan o no este tipo de complicaciones.
CONCLUSIONES
- El diagnóstico de Turner se sospecha basándose
en una serie de signos clínicos (aspecto físico),
pero siempre es necesario hacer un análisis genético
(cariotipo).
- Es muy importante que el diagnóstico se
haga lo antes posible (precoz).
- Una vez que tenemos el diagnóstico serán
necesarias otras pruebas complementarias: radiografía de
muñeca (edad ósea), exploración cardiológica,
exploración auditiva, ecografía renal y pélvica
y análisis hormonales (tiroides y gónadas).
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CRECIMIENTO DE LAS
NIÑAS CON SÍNDROME DE TURNER  |
|
J.A. Moreno Molina, Mª José
Martínez-Aedo
Servicio de Endocrinología Pediátrica.
Hospital Materno-Infantil de Málaga
La talla baja es el signo más frecuente que
aparece en las niñas y mujeres con Turner, y está
presente en aproximadamente el 90% de ellas. De hecho, en muchos
casos es el dato que con mayor frecuencia hace pensar en la posibilidad
de que una niña presente este síndrome.
¿Cómo evoluciona la talla en estas
niñas?
Existe un patrón de crecimiento bastante
característico en el síndrome de Turner, cuando no
se administra el tratamiento necesario para estimularlo. Durante
el desarrollo intrauterino, antes del nacimiento, comienzan a retrasar
su crecimiento de forma que al nacer, su talla media, es ya aproximadamente
entre dos y tres centímetros menor que la de las demás
niñas. Su talla media al nacimiento se encuentra entre 47,5
y 48,5 cm.
Después su talla se va retrasando progresivamente.
Al año de edad miden aproximadamente unos diez centímetros
menos que las otras niñas. Durante toda la infancia se mantiene
la pérdida de talla, y así, a la edad de doce años,
casi todas las niñas Turner tienen una talla muy por debajo
de la media de las niñas de su edad.
En la edad puberal no aparece el estirón
de crecimiento propio de esta época de la vida, ya que la
mayoría de ellas, no producen las hormonas necesarias para
el inicio de la pubertad. Como consecuencia, es en este momento,
cuando se hace más evidente el retraso del crecimiento respecto
a otras niñas de su edad, las cuales están creciendo
muy rápidamente a causa del estirón puberal.
El crecimiento en las pacientes Turner se
mantiene hasta los 19 años o incluso más debido al
cierre tardío de los cartílagos de crecimiento, es
decir, están creciendo durante tres o cuatro años
más que el resto de las mujeres. Como consecuencia, recuperan
algo de la talla perdida, pero sin que sea suficiente para compensar
su importante retraso.
¿Qué talla puede alcanzar una niña
con síndrome de Turner si no recibe tratamiento?
La talla media alcanzada al final de su crecimiento
es variable, y depende de la talla media de los padres (sobre todo
de la talla materna), pero se encuentra aproximadamente 20 cm por
debajo de la talla media de la población femenina sin síndrome
de Turner. Por lo tanto, la talla media final alcanzada por las
mujeres con este síndrome que no han recibido tratamiento,
se encuentra alrededor de 143-144 cm.
¿Es posible mejorar su talla ?
Aunque se sabe que las niñas Turner no carecen
de hormona de crecimiento, se ha comprobado que el tratamiento con
esta hormona aumenta la velocidad de crecimiento y su talla final.
En la actualidad, la hormona de crecimiento que se administra, es
exactamente igual a la hormona natural humana y se obtiene por ingeniería
genética. El tratamiento consiste en la administración
diaria, por vía subcutánea (entre el músculo
y la piel), de dosis elevadas de esta hormona.
¿Es necesario que reciban el tratamiento
todos los días?
Es importante que el tratamiento sea diario y que
el cumplimiento del mismo sea adecuado.
¿Existe algún problema a largo plazo
por el empleo de la hormona de crecimiento?
Los posibles efectos secundarios de esta hormona,
como se administra en la actualidad y con la supervisión
clínica adecuada, son infrecuentes. Se ha observado una cierta
intolerancia a la glucosa que pudiera aumentar la posibilidad de
diabetes tipo II (o del adulto) en estas mujeres que ya existe de
por sí. También hay una mayor retención de
líquidos que podrían aumentar los edemas que se presentan
en el Turner. Por último la hormona de crecimiento aumenta
el número de nevus (lunares) que ellas presentan. Todos estos
riesgos son poco importantes, y hasta el momento más teóricos
que reales.
¿Hay algún otro tratamiento para el
crecimiento en estas niñas?
La oxandrolona es una hormona sintética parecida
a la hormona sexual masculina, aunque con un efecto virilizante
muy débil y fue en el pasado el tratamiento más utilizado
para mejorar el crecimiento en estas niñas. Esta hormona
consigue inicialmente un aumento en la velocidad de crecimiento,
pero a la vez, acelera el cierre del cartílago, provocando
que el crecimiento finalice antes. Si se emplea esta hormona como
único tratamiento en niñas con síndrome de
Turner, se puede llegar a conseguir un aumento muy escaso en la
talla final. En dosis habituales, la oxandrolona no presenta ningún
otro efecto secundario, aunque puede haberlo, a dosis superiores,
como consecuencia de su relación con la hormona sexual masculina
(aumento de masa muscular, hipertrofia de clítoris, aumento
de vello).
¿Se pueden dar las dos hormonas al mismo
tiempo?
En la actualidad existen dos posibles formas de
tratamiento: una, que consiste en la administración exclusiva
de hormona de crecimiento, y otra, en la que además se administra
oxandrolona a partir de una determinada edad. Los estudios de los
que se dispone hasta este momento no permiten conocer cual de las
dos pautas de tratamiento es más efectiva y consigue mejores
resultados en la talla final. Una forma de proceder bastante frecuente
consiste en administrar sólo hormona de crecimiento, recomendándose
añadir tratamiento con oxandrolona, a dosis bajas y durante
cortos períodos de tiempo, en aquellos casos en que la hormona
de crecimiento sola no consiga el crecimiento deseado y siempre
que la niña tenga más de 9 años.
¿Cuándo debe iniciarse el tratamiento
con hormona de crecimiento?
El tratamiento con hormona de crecimiento debe iniciarse
alrededor de los 4-6 años de edad, cuando la velocidad de
crecimiento es inferior a la que le correspondería según
su edad.
¿Hasta cuándo debe mantenerse el tratamiento
con hormona de crecimiento?
El tratamiento debe continuar hasta que el crecimiento
de la niña haya llegado a su fin o bien cuando haya alcanzado
una talla aceptable. Los resultados que se alcancen con este tratamiento
pueden ser variables y van a depender en gran medida de la edad
a la que se haya iniciado, de manera que, cuando se retrasa la edad,
los resultados conseguidos van a empeorar significativamente. De
forma general podemos decir que con el tratamiento, la talla final
puede mejorar entre tres y diez centímetros.
¿Hay otra solución para mejorar el
crecimiento si fallan estas hormonas?
Existe otra posibilidad de tratamiento para la talla
baja que consiste en el alargamiento quirúrgico de las extremidades
(alargamientos óseos), tema que trataremos en otro apartado.
Puede estar indicado en aquellas pacientes que hayan alcanzado una
talla final tan baja que les ocasione un trastorno psicológico,
y que les provoque un obstáculo en su vida diaria.
¿A partir de qué edad deben hacerse
las elongaciones óseas?
Sólo se realizan una vez que haya finalizado
el crecimiento. Es un método que requiere un período
prolongado de tiempo y un importante esfuerzo físico y psíquico
por parte de la paciente. Permite aumentos de talla incluso superiores
a los 12 - 14 centímetros, pero no está exento de
complicaciones.
¿Se pueden hacer las elongaciones óseas
después de haber recibido tratamiento con hormona de crecimiento?
El tratamiento previo con hormona de crecimiento
no supone ninguna contraindicación para realizar elongaciones
óseas. A pesar que la talla baja conlleva indudables problemas
de aceptación y éxito social, no se han encontrado
diferencias tanto en el nivel escolar como en el educativo entre
mujeres con Turner y sus hermanas.
CONCLUSIONES
- La talla final en el síndrome de Turner
es unos 20 cm. menor a la media.
- La pérdida de talla se inicia desde antes
de nacer y se prolonga durante toda la infancia, haciéndose
cada vez más evidente.
- El tratamiento con hormona de crecimiento asociada
o no a oxandrolona aumenta de forma variable la talla final (entre
3 y 10 cm.).
- A largo plazo la talla no parece ser un
impedimento para un desarrollo psicosocial adecuado.
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ASPECTOS GINECOLÓGICOS
EN EL SÍNDROME DE TURNER  |
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E. Villegas, M. Gallo
Servicio de Ginecología. Hospital
Materno-Infantil de Málaga
Generalidades.
En condiciones normales, el aparato genital de la
mujer estaría formado por la vagina, conducto que pone en
comunicación la cavidad uterina con la vulva o genitales
externos; el útero, órgano situado en el centro de
la excavación pelviana, entre la vejiga y el recto, cuya
misión más importante es la de albergar el huevo fecundado
durante toda la gestación; los ovarios son dos órganos
también intrapélvicos que desempeñan dos funciones
importantes, como son la producción del gameto femenino (óvulo)
y la secreción de hormonas sexuales. Las trompas de Falopio
son dos conductos, a ambos lados del útero, que ponen en
comunicación la cavidad uterina con el abdomen e indirectamente
con cada uno de los ovarios.
En las pacientes con síndrome de Turner se
observa una hipoplasia (pequeño tamaño) del ovario.
Las células de estas pacientes, como ya hemos visto, se caracterizan
por tener 45 cromosomas, 44 autosomas y un cromosoma X. En la fase
de embrión existen células germinativas primordiales
que emigran hacia las gónadas (ovarios) en etapas indiferenciadas
(iniciales), pero se desarrollan pocos folículos verdaderos,
si acaso se aprecia alguno. Durante la segunda mitad de la vida
intrauterina, muchas de las células germinativas degeneran,
y seis meses después del nacimiento no hay células
germinativas apreciables en la gónada (por lo que no habrá
óvulos). Dado que no hay cromosoma Y, los estrógenos
(hormonas sexuales femeninas) placentarios y maternos estimulan
el sistema de conductos de Müller y a los genitales externos
como ocurre en la mujer normal. El ovario no produce hormonas después
del nacimiento, por lo cual, la diferenciación de los conductos
de Müller y de los genitales externos cesa después del
nacimiento, y los caracteres sexuales siguen siendo infantiles.
Otros de los términos que conviene aclarar
y referirnos a él, en el síndrome de Turner, es el
de pubertad. La Pubertad en la mujer comprende un largo periodo
durante el cual tiene lugar el desarrollo de los caracteres sexuales
secundarios, fundamentalmente el crecimiento mamario, el vello sexual
pubiano y axilar y la aparición del ciclo menstrual. La edad
de aparición de la pubertad varía extraordinariamente,
situándose entre los 10 y los 14 años, si bien se
puede establecer como fecha límite los 8 y 16 años.
Se supone que la edad de aparición de la pubertad está
condicionada fundamentalmente por factores genéticos y socioeconómicos.
Del mismo modo, parece que también el estado general, la
alimentación y el peso de la paciente influyen en la fecha
de la aparición de la pubertad y de la primera regla.
La cronología de los fenómenos externos
señalados anteriormente, también es variable. El crecimiento
puberal (estirón) aparece unos dos años antes en las
niñas que en los niños, y puede llegar a alcanzar
hasta 11 centímetros en un año. Generalmente aparece
primero un aumento en la talla y luego, el desarrollo de las mamas,
aunque no es raro que aparezcan al mismo tiempo. Más adelante
aparece el vello púbico, y unos dos años después
de iniciado éste, comienza a salir el vello axilar, apareciendo
por último la menstruación. La Menarquia (primera
regla) suele aparecer, por tanto, después de haber alcanzado
la muchacha la cota máxima de crecimiento. No es raro, sin
embargo, que la menarquia, aparezca antes del vello axilar o incluso
antes del vello púbico, o que el vello pubiano aparezca antes
del desarrollo mamario.
¿Cómo es la pubertad en el síndrome
de Turner?
Existe un desarrollo espontáneo del vello
del pubis y de la axila debido a la existencia de hormonas de la
glándula suprarrenal (que no está afectada).
En la mayoría de los casos, estas niñas
no entran en la pubertad si no son tratadas con estrógenos
(hormonas sexuales femeninas). El tratamiento con estrógenos
se realiza en forma de pastillas habitualmente, y el momento en
que debe comenzarse es aún controvertido. Durante el tratamiento
estas niñas desarrollan las mamas y los genitales externos,
llegando a tener un desarrollo femenino normal. Lo más habitual
es que las menstruaciones aparezcan durante los dos primeros años
de tratamiento. La madurez psicológica de estas niñas,
parece acelerarse también durante el tratamiento hormonal,
siendo este un punto interesante debido al retraso madurativo que
pueden tener sí no se inicia el tratamiento a una edad adecuada.
¿Tienen la regla las niñas Turner?
En la mayoría de los casos no aparece de
forma espontánea en estas niñas, aunque en el 14 %
de los casos, mosaicismos y líneas celulares 46 XX sobre
todo, pueden dar lugar a la aparición de la menarquia sin
tratamiento previo, y puede durar muchos años. En el resto
de los casos se necesita instaurar un tratamiento hormonal para
que las reglas comiencen.
¿Cuándo hay que empezar el tratamiento
hormonal?
El momento en que debe comenzar la terapia hormonal
resulta controvertido como ya hemos señalado. Esto se debe,
a que debemos esperar el punto en el que la feminización
de estas niñas esté retrasada respecto a las de su
edad, y al mismo tiempo no influyamos negativamente en la altura
final por el cierre precoz de los cartílagos de crecimiento
de los huesos largos (que se acelera al dar hormonas femeninas).
Parece haber cierto consenso en la actualidad en
que el tratamiento se instaure alrededor de los 13 - 14 años,
pudiendo mantenerse hasta los 50 o más años, dependiendo
del criterio del ginecólogo o facultativo que haya realizado
el seguimiento de la paciente.
¿Es necesario el tratamiento con estrógenos?
La terapia con estrógenos es necesaria además
para que la niña, llegado el momento, pueda mantener una
vida sexual activa y satisfactoria, así como para disminuir
el mayor riesgo de osteoporosis (pérdida de calcio en el
hueso) y trastornos vasculares que pudieran presentarse por el déficit
estrogénico respecto a la población de mujeres normales.
El tratamiento debe comenzarse si la edad ósea
es superior a 11-12 años, y si se constata un aumento de
la Hormona Estimulante del Folículo (FSH) en sangre. Cuando
esto ocurre, sabemos que la menstruación no aparecerá
espontáneamente. Si tuviera que emplearse la hormona de crecimiento,
este tratamiento debería preceder dos años al menos
a la terapia estrogénica, como se dijo anteriormente. El
tratamiento con estrógenos puede instaurarse mediante tabletas,
parches en la piel, cremas o implantes intradérmicos. Se
comenzará con dosis pequeñas que irán incrementándose
gradualmente. Aproximadamente a los dos años aparecen las
menstruaciones, momento en que se instaura un cambio en el tratamiento,
convirtiéndose en cíclico, es decir, intentará
imitar lo que ocurre habitualmente en un ciclo natural en la mujer.
Es ahora cuando se añade al tratamiento Progestágenos
(Progesterona) desde el día 14 al 25 del ciclo, descansando
una semana en la cual aparecerá la regla.
¿Qué efectos secundarios tiene el
tratamiento con estrógenos?
Una vez instaurado el tratamiento pueden aparecer
algunos efectos secundarios, como retención de líquidos,
náuseas, cierta irritabilidad nerviosa o la aparición
de hemorragias irregulares. Habitualmente, al aparecer estos efectos,
el facultativo puede cambiar las tabletas por parches, cremas o
implantes de estrógenos, que al contar con una menor dosis
de los mismos disminuyen o hacen desaparecer estos efectos secundarios.
De la misma manera pueden aparecer efectos secundarios
asociados a la administración de Progesterona (aumento de
peso, hinchazón,...), en este caso el facultativo cambiará
el tipo de Progestágeno hasta que encuentre el preparado
adecuado para la paciente.
¿Llegado el momento, pueden tener relaciones
sexuales normales?
La pregunta de si estas niñas pueden o no
tener relaciones sexuales normales, está en la mente de todos
sus familiares especialmente en la de sus madres. Estas se cuestionan
si la carencia de uno de los cromosomas sexuales podría afectar
al desarrollo de una vida sexual normal con tendencias hacia el
sexo contrario.
Se ha comprobado que las mujeres Turner pueden tener
relaciones sexuales totalmente equiparables a las de una mujer normal.
La existencia de relaciones de pareja se presenta con una frecuencia
similar al resto de las mujeres en países como Dinamarca,
en el que la información y educación relacionada con
el síndrome de Turner ha sido amplia desde hace muchos años.
Para conseguir la normalidad en este campo, deberán
recibir tratamiento hormonal sustitutivo continuo (administración
de estrógenos y progestágenos). De esta manera aquellos
órganos que tienen receptores para estas hormonas, fundamentalmente
los genitales externos, la vagina y el útero, podrán
funcionar de manera normal; del mismo modo que se mantendrá
adecuadamente el crecimiento de las mamas.
¿Tienen posibilidad de quedarse embarazadas?
La mujer con síndrome de Turner puede casarse
y tener una vida sexual activa, al igual que las mujeres de su edad.
A pesar de ello, en raras ocasiones tienen hijos de forma espontánea.
Cuando esto ocurre se trata de casos de mosaicismos cromosómicos
o líneas celulares 46 XX.
Las posibilidades de embarazos de estas mujeres
oscila desde el 1 % para las que presentan 45 X en todas sus células,
a un 25 % para las que tienen una línea celular 46 XX, a
pesar de tener periodos fértiles cortos. De manera global
en las mujeres con síndrome de Turner las posibilidades de
embarazo se sitúan alrededor del 5%.
En la mayoría de los casos el consejo reproductivo
debe encaminarse hacia la donación de ovocitos o la adopción
de niños ante la que estas mujeres se encuentran en igualdad
de condiciones, con tal de que ellas y sus maridos reúnan
los requisitos para la misma. Después de realizado el diagnóstico
de Turner es conveniente informar, tanto a los padres como a las
niñas, sobre las posibilidades reales de descendencia, y
de cómo poder optar a ella.
¿Cómo pueden tener un embarazo con
ovocitos de otras mujeres?
La mayor parte de las mujeres con este síndrome,
no presentan óvulos en sus ovarios. Por este motivo, en los
programas de fecundación in vitro debe recurrirse habitualmente
a la donación de ovocitos por parte de otra paciente. Adecuadamente
preparadas con terapia hormonal sustitutiva, pueden recibir los
embriones y llevar a término un embarazo.
La transferencia de embriones obtenidos de ovocitos
de donante a mujeres que carecen de ellos, como en este caso, tiene
un mayor porcentaje de implantaciones y de embarazos que la obtenida
en una fecundación in vitro convencional, siempre que la
terapia de sustitución hormonal sea la idónea.
En resumen, estas niñas deberán ser
informadas de sus posibilidades reales reproductivas, así
como de los centros donde pueden acudir para su tratamiento y correcto
seguimiento. Si la mujer Turner queda embarazada los hijos tienen
la misma posibilidad de ser normales que en el caso de mujeres no
Turner.
¿Puede saberse antes del nacimiento si la
niña tiene síndrome de Turner?
Sí, mediante el estudio de células
del feto, que pueden obtenerse mediante la realización de
una amniocentesis (punción uterina para obtener líquido
amniótico donde flotan células fetales) que se realiza
entre las semanas 14 y 16 del embarazo, una biopsia corial (células
fetales procedentes de las vellosidades coriales que darán
lugar a la placenta) que se realiza entre las semanas 9 y 12 del
embarazo y una funiculocentesis (punción del cordón
umbilical, para obtener células fetales directamente de sangre
fetal) que se realiza a partir de las 20 semanas de embarazo.
También mediante ecografía puede sospecharse
el diagnóstico. Las anomalías más frecuentes
que se observan en las ecografías realizadas en fetos Turner
son las siguientes: higroma quístico (88% de los casos),
hydrops (80%), fémur corto (59%), malformaciones cardíacas
(48%) y braquicefalia (32%). El marcador ecográfico más
característico del Turner es la presencia de un higroma quístico
en la nuca del feto y cuya presencia nos obliga a dar asesoramiento
prenatal a la paciente, en relación con su significado y
la posibilidad de realizar un diagnóstico prenatal por medios
invasivos, anteriormente mencionados.
La presencia de un cariotipo Turner en mosaico
(mezcla de células normales y XO) intraútero en ocasiones
no persiste en el recién nacido y éste es normal.
La finalización voluntaria del embarazo es conflictiva y
cada vez menos frecuente en ciertos países, por los errores
diagnósticos ya comentados con los mosaicos y también
por la mejoría de la situación tanto física
como emocional de las mujeres Turner. Cuando se establece un diagnóstico
prenatal de síndrome de Turner se recomienda una información
amplia y positiva sobre la evolución actual de estas niñas,
aunque la decisión final pertenece a los padres sin que la
persona que aconseje e informe deba expresar su opinión.
CONCLUSIONES
- El aparato genital femenino en el síndrome
de Turner es normal, salvo que en el ovario no suelen existir
óvulos y están atróficos denominándose
cintillas.
- La mayoría de las mujeres Turner necesitan
que se les administren hormonas femeninas, tanto para iniciar
la pubertad como para mantener los caracteres sexuales y evitar
problemas como la osteoporosis.
- Las tendencias y relaciones sexuales en mujeres
Turner son normales.
- Las mujeres Turner pueden tener hijos a
través de las técnicas de fertilización in
vitro (trasferencia de embriones) con la misma facilidad que otra
mujer.
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ESTRUCTURAS CRANEO
BUCOFACIALES EN EL SÍNDROME DE TURNER  |
|
E. Vallejo Bolaños
Profesora Asociada de Odontología.
Universidad de Granada
Desde que Otto Ulrich y Henri Turner describieron
por primera vez el síndrome de Turner, el esfuerzo de muchos
clínicos e investigadores a través de los años,
ha ido encaminado a hallar nuevas técnicas de diagnóstico
y tratamiento, con los objetivos de paliar las manifestaciones que
la alteración cromosómica tiene en las diversas partes
del organismo y de mejorar la calidad de vida de las mujeres Turner
y sus familiares. La tarea en muchas ocasiones ha sido difícil,
sobre todo en Estomatología, debido a que ésta queda
fuera de la medicina hospitalaria. Parte de nuestro esfuerzo y el
de otros clínicos, es conseguir que las mujeres Turner tengan
acceso a este área de la medicina, para que así puedan
ser diagnosticadas y, en el caso de haber anomalías, ser
orientadas sobre los tratamientos adecuados. Esto permite, además,
que el especialista estomatólogo/odontólogo se interese
por la problemática de estas mujeres y así ampliar
y mejorar sus aportaciones.
Son diversas las características clínicas
que la cromosomopatía (alteración de los cromosomas)
determina en las estructuras craneodentobucofaciales, y no todas
se dan en una misma mujer. Nosotros hemos explorado la cavidad bucal
de veinticuatro niñas Turner y comparado con veinticuatro
no Turner de similares edades. Por otra parte hemos revisado la
literatura científica relacionada con el síndrome
de Turner y sus repercusiones en las estructuras craneodentobucofaciales.
En relación a los índices de placa, de gingivitis
y de caries, que normalmente están relacionados con el grado
de higiene oral, nosotros hallamos que eran mejores en las niñas
Turner respecto al grupo de niñas no Turner, aunque en ambos
grupos el grado de higiene bucal era similar.
¿Qué es la placa?
La placa es el acúmulo de saliva y alimentos
en las superficies dentarias; cuando estas no se cepillan es invadida
por microorganismos, que son los responsables de la descalcificación
del diente (inicio de la caries).
¿Qué es la gingivitis?
La falta de cepillado o el cepillado incorrecto,
habitualmente son la causa de la inflamación de las encías
(gingivitis).
¿Hay diferencias en los dientes de las niñas
Turner con el resto de las niñas?
Según los resultados de las comparaciones
entre el grupo de niñas Turner y no Turner parece ser que
la cromosomopatía previene la gingivitis y la caries dental,
aunque para demostrar esta afirmación sería necesario
realizar estudios mas extensos. En nuestra opinión estos
resultados podrían ser debidos a la diferente morfología
dentaria en las niñas Turner (determinaría menor acúmulo
de placa en las superficies dentarias) . Según algunos estudios,
las niñas Turner presentan, además, menos problemas
de apiñamiento dentario que las niñas no Turner. El
apiñamiento de los dientes es un factor favorecedor para
el acúmulo de placa. Esta podría ser otra causa que
justificara nuestros resultados. En la revisión bibliográfica
se halla que los tamaños dentarios de ambas denticiones (temporal
y permanente) son más pequeños de lo habitual, a excepción
de los caninos temporales. Existen varias teorías que tratan
de explicar el por qué de la disminución en el tamaño
de los dientes en las mujeres Turner. En una de ellas se describe
que el menor tamaño es debido a que la capa más superficial
de la corona del diente (esmalte) es más delgada de lo habitual
y ello se atribuye a la falta del cromosoma sexual. Por otra parte,
según algunos autores, existe una asociación positiva
entre el tamaño dentario y la talla; así en individuos
normales de baja estatura, los dientes tienden a ser más
pequeños que en individuos altos. En las niñas Turner
la erupción dentaria suele estar adelantada, es decir los
dientes salen al exterior de los maxilares a una edad más
precoz de lo habitual. En las relaciones de los dientes incisivos
superiores e inferiores entre sí, hallamos que estas niñas
presentan más frecuentemente de lo habitual una falta de
contacto y una separación entre ellos (esto se conoce con
el nombre de mordida abierta anterior). Una de las causas de esta
anomalía es el hábito del chupete. En nuestra opinión
esta es la causa de la mordida abierta anterior y no la cromosomopatía,
aunque esto está por demostrar.
Nosotros también observamos que los incisivos
superiores se encuentran más hacia adelante respecto a los
inferiores (aumento del resalte incisivo). Estos resultados coinciden
con los hallados en niñas Turner por otros autores y mediante
otros métodos diagnósticos. El aumento del resalte
incisivo debe corregirse pues no sólo produce alteraciones
estéticas, sino también oclusales (cierre de la boca).
¿Los huesos de la cara son diferentes?
En relación a la morfología de los
maxilares superior e inferior (mandíbula), la anchura de
estos huesos, en la mandíbula es similar al resto de la población;
no sucede lo mismo con el maxilar superior, pues en un elevado número
de casos se observa una medida disminuida. Esto va a determinar
que el contacto y la oclusión de los dientes maxilares inferiores
con los superiores no se realice de forma adecuada. Esta maloclusión
se manifiesta en forma de lo que se conoce con el nombre de mordida
cruzada posterior. En las exploraciones clínicas realizadas
por nosotros a las niñas Turner encontramos esta anomalía
en el 50% de ellas. En estudios realizados sobre modelos de escayola
de ambas arcadas dentarias de niñas Turner, otros autores
hallan similares resultados.
El paladar suele ser estrecho y alto, en forma ojival,
así lo observamos nosotros en el 70,83% de las niñas,
hallazgos que coinciden con los de otros autores. Ambos huesos maxilares,
superior e inferior, son además más cortos de lo habitual,
afectándose más el maxilar inferior. Por otra parte
suelen estar situados más hacia atrás (retrognatismo),
siendo la mandíbula la más afectada. En relación
al cráneo, la longitud de su base es más corta.
¿Estas alteraciones tienen solución?
La mayoría de las alteraciones descritas
pueden corregirse con tratamientos ortodóncicos. La menor
longitud de la base craneal no puede tratarse. El desfase en la
relación anteroposterior entre ambos maxilares (la mandíbula
queda más hacia atrás respecto al maxilar superior,
más retrognática), además del problema oclusal
que ocasiona, produce alteración en la estética del
perfil, que puede corregirse. La mordida cruzada puede tratarse
expandiendo el maxilar superior. El aumento del resalte incisivo
también puede tratarse ortodóncicamente. La mordida
abierta anterior, debida al chupete, suele corregirse por sí
misma cuando se deja el hábito. La disminución en
los tamaños dentarios, en la mayoría de los casos
no es tan intensa como para producir problemas estéticos,
por lo que no requiere tratamiento.
CONCLUSIONES
- El grado de higiene oral, caries y gingivitis
en niñas con síndrome de Turner es mejor que en
niñas no Turner.
- La diferente morfología dentaria y el
menor apiñamiento de los dientes en niñas Turner
puede contribuir a esas diferencias.
- En el S. Turner los dientes son más pequeños
y los incisivos superiores están más adelantados.
- Los maxilares son más cortos y retrognáticos
(especialmente la mandíbula) y el paladar más estrecho
y de forma ojival en las niñas Turner.
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CORRECCIONES PLÁSTICAS
EN EL SÍNDROME DE TURNER  |
|
O. Maderna, F. Camacho, A. García
Servicio de Cirugía Pediátrica.
Hospital Materno-Infantil de Málaga
Queremos explicar en
este apartado las posibles correcciones que se pueden hacer para
mejorar el aspecto externo que afecta a algunas niñas que
tienen un Turner.
Las manifestaciones más
importantes que pueden presentar estas niñas son: pterigium
colli, implantación baja del pelo, orejas aladas, nevus,
epicantus, etc. Estos rasgos pueden aparecer de forma aislada o
combinada.
Para corregir estos problemas
se pueden utilizar distintas pautas de tratamiento como: Z-plastias,
injertos libres de piel, colgajos de tejidos, expansores tisulares,
etc...
Pterigium colli
Son unos pliegues gruesos de piel, que se disponen
en la superficie lateral del cuello, extendiéndose desde
la región mastoidea (base de la oreja) hasta el hombro.
Entre los diversos problemas que crea destacan:
el estético que puede afectar a la autoimagen de la niña
y los funcionales como una discreta limitación en la movilidad
del cuello y problemas al vestir determinadas prendas.
Existen distintos grados de pterigium colli. En
los casos muy marcados o cuando suponga un problema en la autoimagen
de la niña, estaría indicado tratarlo quirúrgicamente
mediante una serie de plastias, entre las que destaca por su mayor
uso la Z-plastia. Esta técnica consiste básicamente
en la resección (supresión) de los pliegues supliendo
el defecto cutáneo que queda mediante unos colgajos triangulares
de piel, que al trasponerse o cruzarse entre sí, consiguen
el alargamiento cutáneo deseado.
El resultado estético es muy bueno
y como posibles complicaciones inherentes a la cirugía destacaría
el desarrollo de cicatrices hipertróficas o queloides, en
cuyo caso estaría indicado el tratamiento con presoterapia
(compresión local), corticoides tópicos o placas de
gel de silastic, todo ello orientado para conseguir una involución
de dicha cicatriz.
Implantación baja del pelo
Es un problema puramente estético. El tratamiento
consiste en la extirpación de la zona pilosa, sustituyéndola
por piel sin pelo. Para ello podemos usar injertos de piel (libres
o pediculados) o expansores cutáneos, obteniéndose
unos resultados estéticos muy buenos.
Orejas aladas
Es un alejamiento de la oreja de la cabeza, que
se acentúa más al faltar la curvatura del antehélix
y hace que la oreja se proyecte aún más hacia afuera.
Aunque este problema pueden afectar a cualquier
persona, las niñas Turner lo presentan con mayor frecuencia.
Pueden ser corregidas en los casos en que les afecte por su aspecto
externo, generalmente derivados del trato con otros niños
que notan esta deformidad y la mencionan frecuentemente.
La corrección se realiza mediante una intervención
quirúrgica a una edad ideal de 7 años. La intervención
se realiza con anestesia general, requiriendo 2 días de ingreso
y de 2 a 3 semanas de protección de las orejas operadas.
Debe lograrse una buena aproximación de la
oreja al lateral de la cabeza, con un correcto señalamiento
de sus curvaturas para lograr una buena simetría de ambos
lados.
El resultado estético es muy bueno,
cambiando generalmente la actitud de estas niñas con el grupo
con el que se relacionan.
Nevus
Son lesiones pigmentadas de la piel de color oscuro,
que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y están
formadas por células con melanina, que es la sustancia que
da color a la piel.
Estas son lesiones benignas, muy frecuentes y por
lo general múltiples. El 25% de estos nevus se localizan
en la cara o el cuello. Son de tamaño muy variable (desde
muy pequeños hasta cubrir extensiones enormes de piel) de
color marrón, azul o negro y algunos presentan pelos, a veces
en gran cantidad.
Estos nevus tienen un riesgo mínimo de malignización
hacia el melanoma y el grado es tan bajo que sería inútil
quitarlos tan sólo por este mínimo riesgo. Los "signos
de alarma" que nos harán controlar desde más
de cerca estos nevus son:
- Cuando crecen en extensión o presentan
bordes irregulares
- Aumento brusco de tamaño.
- Irregularidades o rugosidades en su superficie.
Erosiones.
- Cuando se oscurecen o cambian de color.
- Diseminación del pigmento mas allá
de la lesión.
- Enrojecimiento alrededor de la lesión.
- Prurito o escozor.
- Cuando sangran fácilmente.
El tratamiento de los nevus es siempre quirúrgico
aunque no es necesario quitarlos de forma profiláctica, es
decir "por las dudas", sino sólo cuando
- Aparezcan signos de alarma.
- Aparezcan después de los 15 años
y crezcan rápidamente.
- Los gigantes.
- Los localizados en zonas de roce o traumáticas.
:
Las lesiones pequeñas se extirpan y se realiza
sutura directa; en las medianas, para cubrir la superficie que deja
el nevus, se usan colgajos o sea desplazamientos de tejidos de zonas
vecinas; y en los muy grandes, que requieren a veces varias intervenciones,
se pueden usar los expansores de tejidos.
Colgajos de tejidos
Cuando hace falta cubrir una superficie del organismo
que ha perdido piel, piel y grasa u otros tejidos, se puede rellenar
el defecto con colgajos, que son partes de piel con grasa y vasos
sanguíneos que la nutre y permiten su desplazamiento a territorios
vecinos. En los casos que nos ocupan, se utilizan en las zonas en
las que se han quitado por ejemplo nevus de distinto tamaño,
en el tratamiento del pterigium colli o implantación baja
del pelo.
Injertos libres de piel
En los casos en que hay grandes defectos de piel,
otra de las formas de cubrir estos, es con el injerto libre, que
no es otra cosa que el traslado de una parte de piel de un sitio
normal que se llama donante, a otro que es el que hay que cubrir
y que se llama receptor. Esta piel se obtiene por medio de unos
aparatos que son los dermatomos que pueden ser manuales o eléctricos
y que obtienen piel de un espesor de décimas de milímetro
y de una superficie variable.
Los injertos, pasados unos días, se
integran en el sitio donde se colocan y quedan definitivamente adheridos
a la nueva superficie.
Expansores de tejidos
Estos expansores comienzan a usarse en 1976, por
Radovan para aumentar la piel de un sitio sano y poder utilizarla
en otra región vecina o alejada. Estos expansores son como
unos globos de un material especial, con una válvula que
se puede pinchar para inyectar líquido y que al quitar la
aguja no lo pierde y permite que el expansor aumente de tamaño.
En niñas Turner se utiliza entre otras indicaciones
en la implantación baja del pelo, para obtener piel libre
que cubra el área del cuero cabelludo extirpado en el cuello
y en la espalda.
Los expansores se colocan por unas pequeñas
incisiones en la zona vecina al área a expandir, estando
vacíos y colapsados. Semanalmente se va inyectando una cantidad
de líquido que depende del tamaño del expansor. En
unas 8 ó 10 semanas se han hinchado completamente y se realiza
entonces la operación definitiva que consiste en quitar el
expansor y utilizar la piel en exceso así obtenida. Se puede
también realizar un método de expansión rápida
que se realiza durante la misma intervención.
Prótesis mamarias
Si un problema de las niñas ya mujeres es
el escaso desarrollo mamario y presentan pechos pequeños,
puede corregirse con una cirugía de aumento de las mamas.
Lo que se hace habitualmente es la colocación de una prótesis
que es de un material especial que el cuerpo no rechaza.
Estas prótesis mamarias se colocan por una
pequeña incisión que puede ser hecha debajo de la
mama, en el borde de la areola o en la axila, se confecciona un
bolsillo, se coloca en él la prótesis y se sutura
la piel. Con buenos cuidados postoperatorios, si no hay complicaciones,
pueden durar de por vida.
Epicanto
Una alteración que pueden tener las niñas
Turner es el epicanto, que es un pliegue cutáneo que se extiende
desde el puente nasal y tracciona del ángulo interno del
ojo, el cual resulta parcialmente oculto, es decir, es como un doblez
del párpado que tapa los bordes internos de los ojos, dando
la impresión de que la niña los tiene más separados.
Estos defectos se pueden corregir mediante una operación
de cierta complejidad, por ser vecina de estructuras importantes,
pero estaría indicada en determinadas mujeres en las que
constituye un problema psicológico serio.
Como conclusiones finales, es necesario emitir unos
conceptos básicos y generales: las niñas Turner, cuando
presentan problemas que pueden ser resueltos mediante cirugía,
pueden ser operadas exactamente igual que el resto de las niñas,
ya que no tienen mayor riesgo anestésico ni mayor número
de complicaciones en el período postoperatorio.
Lo más importante es consultar con
los especialistas y cuando la niña lo pida para verse mejor
o para mejorar su relación con el grupo de amigos, se debe
someter a estas intervenciones que le mejoren su aspecto, desde
el punto de vista tanto estético como funcional.
CONCLUSIONES
- Las operaciones estéticas
o plásticas en niñas Turner están indicadas
cuando supongan un problema de autoimagen y/o funcional.
- Las operaciones no tienen
mayor riesgo anestésico o quirúrgico que en niñas
no Turner.
- Cuando las intervenciones se realizan por especialistas
cualificados se obtienen buenos resultados.
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ALARGAMIENTO ÓSEO
EN EL SÍNDROME DE TURNER  |
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F. Blanco López
Servicio de Traumatología. Hospital
Reina Sofía. Córdoba
El ser altos, tener una
talla elevada, ha sido una vieja aspiración del hombre y
por esto quizás es por lo que se ha profundizado tanto en
el estudio y tratamiento de las enfermedades, que como el síndrome
de Turner, cursan con problemas de crecimiento.
Con el tratamiento con
hormona del crecimiento muchas niñas Turner alcanzan una
talla de 150 cm., con lo que el problema crecimiento es prácticamente
inexistente. Sin embargo, un número reducido de niñas
pueden no responder al tratamiento o bien, ser diagnosticadas demasiado
tarde, con resultado de talla final inferior en ocasiones a 140
cm. Algunos de estos casos se pueden beneficiar del alargamiento
óseo, tal como vamos a explicar a continuación.
Hace casi un siglo que
se iniciaron en la práctica los alargamientos óseos.
Numerosos cirujanos han realizado después intervenciones
de este tipo y han ideado técnicas y sistemas de elongación
propios.
En nuestro caso y desde
hace unos 10 años utilizamos en Córdoba la técnica
de alargamientos óseos del profesor Bastiani (Orthofix).
Esta técnica consiste en introducir unos tornillos en el
hueso que queremos alargar. Se colocan dos tornillos en uno de los
extremos del hueso y otros dos en el otro extremo, cortando el hueso
en medio y colocando el sistema que nos va a permitir el alargamiento.
Esto se hace con la niña ingresada y bajo anestesia general
una vez realizado un estudio preoperatorio.
Al día siguiente
la niña comienza a hacer ejercicios. Al segundo día
comienza a caminar con muletas y al 8º día se comienza
la tracción (distracción) de los dos fragmentos óseos,
mediante una llave y con una magnitud de un milímetro por
día.
A partir de este día
la niña puede irse de alta para seguir ella misma el alargamiento,
ya que este procedimiento es totalmente indoloro. Se puede hacer
una vida prácticamente normal, en casa, en el colegio,...
Cuando se ha conseguido el alargamiento del hueso que nos habíamos
propuesto en un principio, se deja de alargar y se espera a que
esté consolidado el hueso (ya que realmente había
una fractura). Cuando esto ocurre (se demuestra con radiografías)
se retira tanto el sistema como los tornillos, para lo cual no se
precisa anestesia ni hospitalización. En total el proceso
dura entre 35 y 40 días por cm, es decir, poco más
de un año para 10 cm.
Cuando vamos a alargar
más de un hueso para aumentar la talla, comenzamos por las
dos tibias y después los fémures. Con ambos huesos
habríamos conseguido unos 20 cm. más sobre la talla
previa.
El proceso no es un camino
de rosas, aunque en general las familias lo volverían a repetir.
Existen, cómo no, complicaciones, como por ejemplo: infecciones
en los orificios de entrada de los tornillos, desviaciones del eje
del miembro, dismetrías, etc... En general estas complicaciones
son leves y se corrigen durante el proceso.
Es muy importante que la realización
de este tipo de intervención se haga después de un
adecuado diagnóstico y tratamiento. Es también necesaria
una información adecuada tanto a la familia como a la niña,
sobre el objetivo a cumplir (falsas expectativas) y a las posibles
complicaciones.
CONCLUSIONES
- El alargamiento óseo
se puede realizar cuando la talla final es inferior a 140 cm,
supone un problema psicológico importante y no puede ser
resuelta con otros medios.
- Es necesaria una información adecuada,
tanto a padres como a la niña del proceso completo y sus
complicaciones.
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ASPECTOS PSICOLÓGICOS
DEL SÍNDROME DE TURNER  |
|
I. del Corral Robles
Psicóloga
La experiencia adquirida
a través del contacto con los padres de niñas con
síndrome de Turner nos ha enseñado que, en el momento
del diagnóstico y al margen de los problemas médicos,
existen dos aspectos que son la causa principal de su preocupación.
En primer lugar la capacidad intelectual, ya que en la mayoría
de los casos los padres relacionan de forma automática la
palabra "Síndrome" con la existencia de retraso
mental: "No me gusta llamarlo síndrome, tiene connotaciones
malas, prefiero llamarlo Turner", "... el pediatra nos
dijo, muy satisfecho de haber dado con el diagnóstico muy
rápidamente, que era una niña que tenía el
Síndrome de Turner. Entonces nos quedamos... No sabíamos
lo que era, sólo nos sonaba el Síndrome de Down".
En segundo lugar, y sobre todo cuando el diagnóstico se realiza
durante la infancia o la pubertad, surge la duda sobre la posible
influencia del síndrome sobre la conducta y las relaciones
sociales de la niña.
El objetivo de este apartado
es proporcionar respuestas claras a estas cuestiones, ofreciendo
así la información necesaria a aquellos padres que
se enfrentan con el diagnóstico de síndrome de Turner.
¿Tienen las niñas con síndrome
de Turner una inteligencia normal?
Los estudios más recientes han podido demostrar
que las niñas con síndrome de Turner tienen un desarrollo
intelectual NORMAL. La inteligencia es una facultad o capacidad
general para realizar determinadas actividades mentales, facultad
que no podemos medir directamente. Para medirla (indirectamente)
valoramos el rendimiento de una persona en determinada prueba o
test, siendo el resultado de esta prueba lo que llamamos CI. Por
tanto, el CI indica el rendimiento de una persona en una prueba
concreta, en comparación con otros sujetos de la misma edad.
Cuando se obtiene el CI de un grupo de niñas con síndrome
de Turner, éste se encuentra dentro del rango de la NORMALIDAD,
aunque en los límites inferiores de este rango.
Cuando se estudia por qué obtienen puntuaciones
en los límites inferiores, se comprueba que se debe a ciertas
dificultades existentes en el área espacial, concretamente
en el procesamiento perceptivo espacial. Esto se manifiesta en que
encuentran algunos problemas en los conceptos espaciales y numéricos,
y por tanto, tienen más dificultades con las matemáticas
(si están en edad escolar) o con el dibujo (si están
en edad preescolar). "Entiende muy bien la teoría, pero
a la hora de hacer los problemas confunde los signos, o sea, a la
hora de resolver los problemas no los comprende", "Mi
hija sigue dibujando igual de mal que cuando era pequeña".
La causa de estas dificultades en el procesamiento
perceptivo espacial aún no está suficientemente clara.
Sin embargo, las últimas investigaciones que se han llevado
a cabo llegan a la conclusión de que se relaciona con una
posible disfunción del sistema nervioso, sin que esté
claramente localizada.
Lo importante de lo comentado hasta ahora es destacar
que estas niñas poseen una inteligencia normal, aunque con
unas dificultades muy concretas; de hecho, los profesores describen
a la mayoría de las niñas con síndrome de Turner
con un nivel medio, muy trabajadoras, manteniendo una buena relación
con sus profesores y compañeros. Es fundamental la detección
precoz de estas dificultades teniendo en cuenta que algunas investigaciones
han demostrado la eficacia de determinadas estrategias de entrenamiento
en estas niñas. En definitiva, estas dificultades pueden
subsanarse, en parte, por los esfuerzos especiales de los profesores,
unidos al interés y trabajo de las niñas, y al apoyo
y ayuda de sus padres.
¿Influye el síndrome de Turner en
la personalidad?
Otra de las grandes preocupaciones que manifiestan
los padres, es saber en qué medida el síndrome puede
afectar la personalidad de sus hijas. En este punto hay menos consenso
entre los investigadores, y podemos encontrar estudios cuyos resultados
no concuerdan entre sí. No obstante hay una serie de rasgos
de personalidad que parecen encontrarse en mayor medida en estas
niñas. Sin embargo esto no significa que necesariamente estas
características vayan a estar presentes en todas las niñas,
sino que como grupo las presentan con mayor frecuencia que el resto
de la población.
Las niñas con síndrome de Turner presentan
con frecuencia un retraso en su madurez emocional. "No las
veo mayores, no las veo en la edad de la adolescencia, las veo más
infantiles" "Las amigas de mi hija no son iguales a ella,
las veo más mayores. Se hacen adultas algo más tarde
que sus hermanas y amigas. Esta inmadurez está claramente
relacionada con la sobreprotección que reciben de sus padres.
Es habitual que los padres y familiares que rodean a estas niñas,
que presentan talla baja, tiendan a tratarlas más de acuerdo
con su talla que con su edad real. Es importante tener claro que
esta actitud no es beneficiosa para las niñas pues las mantiene
en su inmadurez y dependencia, en lugar de estimularlas a la madurez
e independencia. En la vida adulta se ha observado también
una mayor dependencia de la familia y muchas de ellas no forman
parejas estables. El mayor problema, aparte de la inmadurez, es
la infertilidad y no la talla baja.
Es frecuente que estas niñas presenten
una baja autoestima, debido en parte a la propia imagen corporal
que poseen como consecuencia de la talla baja y otros posibles rasgos
del síndrome de Turner, y debido también a que con
frecuencia son objeto de bromas por parte de sus compañeros
por su talla baja. Por tanto, parece importante desarrollar su autoestima
y proporcionarles confianza en sí mismas, siendo útil
para mejorar la propia imagen corporal la práctica de deportes
donde no influya de manera decisiva la estatura. Es necesario recordar
la importancia que tiene para el desarrollo de la propia imagen
corporal, el inicio en el momento adecuado del tratamiento hormonal
para el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios.
¿Pueden tener problemas de comportamiento?
Los principales problemas conductuales que pueden
presentar las niñas con síndrome de Turner son la
HIPERACTIVIDAD y déficits de ATENCIÓN. La hiperactividad
aparece más frecuentemente entre niñas y adolescentes,
mientras que en la edad adulta no se presenta "Las niñas
son hiperactivas cuando son chicas, al crecer se pasan, son apáticas".
Cuando este problema aparece de forma acentuada tendrá un
influencianegativa en el rendimiento escolar, y por lo tanto es
necesario ofrecer un tratamiento adecuado. Las modernas técnicas
de modificación de conducta son muy útiles en este
campo, por lo que es aconsejable ponerse en manos de un experto.
¿Dejará algún día de
comportarse como una cría de pocos años?
Una de las características de las niñas
con Turner es que maduran emocionalmente y por tanto conductualmente
más tarde que las demás niñas de su misma edad,
así pues, aunque más tarde, llegan a madurar, siendo
fundamental, para ello, la forma en que los demás las tratemos.
¿Cómo son sus relaciones con los demás?
En cuanto a la SOCIABILIDAD, les caracteriza una
actitud de mayor dependencia de los padres, así como una
menor adaptación en sus relaciones de pareja cuando llegan
a la edad adulta. Este retraimiento social puede explicarse fundamentalmente
por dos hechos: por un lado, por el mayor número de bromas
que experimentan por la talla baja y por otro, porque las personas
que las rodeamos, caemos fácilmente en el riesgo de tratarlas
más de acuerdo con su talla que con su edad. Por ello, sería
conveniente que los padres comuniquen a los demás miembros
de la familia, amigos y profesores la existencia del síndrome
de Turner.
Estas niñas se caracterizan en general por
una relación de dependencia, teniendo escasa capacidad para
tomar decisiones por sí mismas, por lo que son fácilmente
influenciabais por las personas que las rodean "Por integrarse
en el colegio, ella va con la primera que se le arrima".
Algunos investigadores llaman la atención
sobre el hecho de que aunque el nivel de sociabilidad de estas niñas
está ligeramente disminuido en su conjunto, presentan una
buena disposición para relacionarse socialmente en círculos
de amigos más restringidos.
¿Está afectado su rendimiento escolar?
Se ha comprobado que estas niñas tienen una
mayor responsabilidad con sus tareas escolares, así como
una mayor capacidad de trabajo según informan los profesores
y padres. Por ello, a pesar de que como ya hemos comentado tienen
algunas dificultades en áreas específicas como en
las matemáticas, su rendimiento escolar no se desvía
del que presentan sus compañeros. A pesar de todo, es recomendable
prestar un apoyo adicional en dos sentidos: por un lado necesitan
ayuda en materias como las matemáticas, y por otro lado pueden
ser necesarias técnicas de modificación de conducta
cuando existe hiperactividad.
¿Es más adecuado que en lugar de hacer
Bachillerato elija Formación Profesional? ¿Será
capaz de realizar una carrera universitaria?
Como para el resto de los estudiantes, lo más
adecuado para ella, será lo que desee. Cuando estas niñas
reciben la ayuda adecuada, son capaces de escoger y realizar cualquier
profesión sin diferencias en su rendimiento.
¿Existe un riesgo mayor de padecer enfermedad
mental?
Diversos estudios que han analizado la incidencia
de enfermedad mental en mujeres con síndrome de Turner no
han encontrado que exista un aumento de la misma en relación
a mujeres de la población general. De hecho, Nielsen afirma
que pueden incluso ser menos propensas a padecer enfermedad mental
que las niñas con cariotipo normal si son tratadas de un
modo estimulador y apropiado de acuerdo con su edad, con completa
información a todas las edades y un buen conocimiento y aceptación
del hecho de que tienen síndrome de Turner.
Otros estudios concluyen que existe un riesgo
más bajo entre estas niñas/mujeres de padecer depresión,
posiblemente explicable porque el riesgo de padecerla está
aumentado en las mujeres debido a sus cambios cíclicos hormonales.
CONCLUSIONES
- Las niñas Turner tienen una inteligencia
normal
- Hay un retraso en la madurez emocional condicionada
en parte por factores externos como la sobreprotección.
- Rendimiento escolar normal, aunque tienen mas
problemas con las matemáticas y con el dibujo.
- Estas niñas suelen tener relaciones
de dependencia de los demás y ser, por ello más
influenciables.
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INFORMACIÓN
Y EDUCACIÓN EN EL SÍNDROME DE TURNER  |
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J.P. López Siguero
Servicio de Endocrinología Pediátrica.
Hospital Materno-Infantil de Málaga
Todos tenemos clara la
importancia de conocer cualquier tema para poder manejarlo, para
poder utilizarlo y, en resumen, para poder convivir con él
y para aceptarlo. Y para empezar a conocer un tema debemos tener
información sobre él. Cuando hemos obtenido este conocimiento
y cuando hemos cambiado nuestras actitudes frente a él, podemos
empezar a pensar que hemos adquirido una educación en ese
campo.
Pero, ¿cómo
obtenemos esta información en el caso del Turner?. Vamos
a mostrar algunos ejemplos que sin duda algunos de vosotros reconoceréis:
« El pediatra la cogió
y nos dijo, muy satisfecho de haber dado con el diagnóstico
muy rápidamente, que era una niña que tenía
el síndrome de Turner. Pasó mucho tiempo hasta que
yo me fui enterando bien y perdiendo un poco el miedo.
« La noticia sienta mal,
pero más que nada es la actitud. Tuve sensación de
soledad.
« ¡Hasta que encuentras
al médico que entiende del tema!.
« Cuando nos lo dijeron
nos cayó como un jarro de agua fría, lo relacionamos
con el síndrome de Down y pensamos que alguna relación
tendría que tener con él.
« Cuando reaccionamos,
quisimos buscar información por todos los sitios. Yo quería
saberlo todo. Pero, por ningún sitio encontraba información
de ese tema.
« Cojo los papeles y
leo: su hija tiene síndrome de Turner. Me quedé...
y yo no me quedé tanto porque yo a la niña la estaba
viendo, yo decía... no tiene tanto malo la niña para
mí.
« Cuando a mí
me dieron los resultados de genética, sentí dos sensaciones,
una de alivio, porque ya no iba a ser enana y por otro lado sentí
un agobio por el síndrome de Turner, que no sabía
exactamente lo que era.
« Desde el momento que
fui enterándome lo fui aceptando. Creo que aún no
lo he superado, pero lo voy intentando.
« Entonces yo estaba
muy mal porque a mí me la pusieron como a un monstruo.
« Me gustó la
información, para todo parecía que había una
solución aceptable. No me gustó, no sé si...
el que no respetara un poco que la niña estuviera delante,
pensaba por protegerla que no siguiera delante de ella.
« Nos pusimos también
a leer. Nos asustamos mucho porque en la enciclopedia dicen que
tienen retraso mental.
« Todo dependerá
de cómo lo aceptemos, pero...¿estamos preparados para
tener una niña con Turner?.
« No se les puede decir
que nunca podrán tener hijos.
« Hay que hablarle
conforme ella lo vaya preguntando.
¿Quién debe informar?
Debe hacerlo el profesional que mejor conozca el
tema, a ser posible, aquél que va a continuar siguiendo a
la paciente. Esta persona se encargará de coordinar a los
diversos especialistas que pudieran ser necesarios para el cuidado
de la pacientes.
Pero ellas también tienen su opinión,
¿las escuchamos?:
« Yo veo bien que a los padres se les informe,
pero también lo tienen que hacer con nosotras, ¡somos
las que de verdad debemos saber!.
« A mi me hubiera gustado estar en las informaciones.
¿Por qué no?, en vez de nuestros padres, nosotras.
« Lo bueno es cuando te dan información,
conocer a niñas con el mismo problema, ayudarme y enseñarme
a pinchar. Bueno en general a independizarme, no depender tanto
de los padres.
INFORMACION A LOS PADRES
Como hemos visto en las opiniones, la primera información
es muy importante. La información debe ofrecerse con delicadeza
y humanidad.
Debe ser completa pero no exhaustiva, acordarse
de utilizar un lenguaje comprensible. Pero, claro, debe hacerse
por personas que conozcan muy bien el problema. Sin embargo, el
primer contacto, muchas veces, se tiene con personas no especialistas
en Turner; en este caso la información debe también
remitirse al grupo de especialistas. ¡No demorarse, hacerlo
cuanto antes!.
La información debe realizarse en el lugar
más adecuado, relajadamente y sin prisas. Muchas veces hay
que escuchar las opiniones de los padres, que en ocasiones llevan
muchos años detrás del tema y tienen sus propias ideas.
Por lo tanto, los padres de estas niñas deben
tener siempre una información completa y lo más temprana
posible. Es muy importante especialmente porque pueden crear un
ambiente favorable en la casa, fomentando los estímulos hacia
la niña y motivando e impulsando la independencia. De ahí
la importancia de un diagnóstico precoz para que puedan ofrecer
a su hija una explicación adecuada y contestar a todas sus
preguntas.
Tratar de evitar las reacciones de rechazo
y no aceptación. La reacción negativa más frecuente
es la sobreprotección (ya comentada anteriormente).
INFORMACION A LAS NIÑAS
¿Se debe informar a la niña? ¿Quién
debe hacerlo?
Una actitud claramente errónea es intentar
protegerlas ocultándoles la información sobre el Turner,
ya que las niñas la conseguirán por otros medios (no
siempre recomendables) o se la imaginarán (casi siempre peor
de lo que realmente es). El secreto por parte de los padres o de
los médicos con las niñas, conduce a la ansiedad y
a la desconfianza. La información debe facilitarse a la niña
a medida que ella misma lo solicite y con contenido adecuado a su
edad.
Hay dos cuestiones muy importantes, en primer lugar
hablar sobre su retraso en el desarrollo puberal antes de que alcancen
la pubertad; y en segundo lugar, su problema respecto a la esterilidad,
debe ser planteado como una cuestión de probabilidad (no
de seguridad), haciendo especial hincapié en que pueden tener
una vida sexual completamente normal.
Se ha comprobado que las niñas a los 8-10
años tienen un conocimiento suficiente sobre el Turner como
para poder dar charlas en el colegio. Un ejemplo real :"estuvieron
hablando de la posibilidad de explicar el Turner en clase a raíz
de la lección en la que se hable de los cromosomas. Mi hija
le dijo a la profesora que ella tenía 45 cromosomas y habló
a sus compañeras de lo que era el Turner. Desde entonces
no ha tenido ningún problema".
Es muy importante hablarles de las partes positivas
y de todas las posibilidades de tratamiento. A cada problema que
se comente, hablar de todas las soluciones posibles. A lo mejor,
al final no queda nada.
En resumen, hay que responder todas sus dudas.
En principio la información la darán los padres en
contacto con el profesional responsable. Si la niña lo desea,
deberá ser informada por el propio profesional. No llegar
tarde, hablar de los temas antes de que aparezcan los problemas.
EN EL COLEGIO Y RESTO DE LA SOCIEDAD
¿Es mejor que en colegio conozcan lo que
le pasa?
Hay diversas opiniones: "si lo saben la tratan
como a una enferma". "Hemos hablado con los tutores y
profesores y han decidido que dado lo crueles que son los niños,
no se diga". "Lo mejor es que ella decida decirlo cuando
quiera y a quien quiera".
Existen dos posturas encontradas, los que defienden
que sí debe comunicarse abiertamente, y los que por el contrario,
opinan que esto no beneficia en nada a las niñas. Según
Nielsen: "...incluso para las niñas menores dar charlas
o conferencias en el colegio sobre por qué son bajas, hablar
sobre su alteración cromosómica y explicar por qué
tienen tratamiento hormonal, es una idea excelente y generalmente
pone punto final a las bromas". Lo hemos visto en el ejemplo
de la clase sobre Turner que dio la niña en el colegio. No
hay mayor claridad. Es la demostración de que un conocimiento
del problema por parte de los demás junto a que la persona
que lo tiene actúe de forma natural, logrará el respeto
y no la burla.
Si a las niñas se les dice que no hablen
a nadie del tema, les crearíamos un sentimiento de culpa
que únicamente conseguiría perjudicarles. Además,
como hemos dicho anteriormente uno de los grandes problemas con
los que se encuentran, es que la gente que las rodea las tratan
más de acuerdo a su estatura que a su edad, y la única
forma que tenemos de evitarlo es comunicar a los familiares y amigos
el diagnóstico.
Es fundamental ofrecer una información sencilla
y adecuada a los tutores de la niña o a cualquier profesor
que lo solicite (para ello tenemos que estar bien informados). En
relación a los compañeros de la niña lo mejor
es que sea ella la transmisora y decida cómo y cuándo
hacerlo.
Cuanto mayor sea el conocimiento de la sociedad
sobre el síndrome de Turner, menor será el riesgo
de discriminación de las niñas con este problema .
ASOCIACIONES Y GRUPOS DE CONTACTO TURNER
Los llamados Grupos de contacto Turner surgieron
en Dinamarca hace unos 15 años. Lo forman niñas y
mujeres con Turner así como sus padres y se reúnen
varias veces al año para intercambiar experiencias y hablar
de sus problemas. De vez en cuando invitan a médicos u otros
profesionales para que les den información y puedan responder
a sus preguntas. La experiencia ha sido muy positiva y estos grupos
se han extendido por todo el país formando hoy día
una Asociación de grupos de contacto Turner en Dinamarca.
Estos grupos sólo existen en Dinamarca. En
otros lugares hay otro tipo de asociaciones, pero no ocurre así
en España, en la que de momento no hay ninguna específica
de síndrome de Turner, aunque sí de otros problemas
de crecimiento que incluye dentro de otros al Turner (Asociación
para problemas de crecimiento, Crecer).
¿Cuales serían los fines de una Asociación
Turner?: Serían muy similares a aquéllos que proponen
los estatutos de los Grupos Turner daneses, es decir:
- Reunir a todas las personas con síndrome
de Turner así como a sus familiares para difundir el conocimiento
del síndrome a toda la Sociedad.
- Proporcionar apoyo psicológico e información
a personas o familiares de personas con nuevo diagnóstico.
- Apoyar a las mujeres con Turner en la adopción,
en la donación de óvulos y en la fertilización
in vitro.
- Promover y apoyar la investigación sobre
este tema con el fin de encontrar los mejores tratamientos posibles
en aspectos generales, hormonales o quirúrgicos.
- Facilitar la coordinación de los diversos
especialistas que podrían ser necesarios para una paciente
con Turner.
- ¿Se debe informar a la niña?
¿Quién debe hacerlo?
La niña debe recibir la información
cuanto antes. La información será completa y adecuada
a su nivel de conocimiento. Responder todas sus dudas. En principio
la información la darán los padres en contacto con
el profesional responsable. Si la niña desea será
informada por el propio profesional. No llegar tarde, hablar de
los temas antes de que aparezcan los problemas.
- ¿Qué diremos en el colegio?
Informar al tutor cuanto antes. Recordar dar una
información sencilla. La niña no debe ocultar nada,
tratará de expresarse con espontaneidad sobre lo que le pregunten
facilitando la información a quién se la pida. La
discriminación se basa muchas veces en el desconocimiento.
CONCLUSIONES
- La información y la educación que
de ella deriva es el mejor arma terapéutico que tenemos
para niñas Turner.
- Cascada de información: la información
debe darse por personal especializado a los padres y a la niña.
Los padres, a su vez la continuaran informando cuando ella pregunte
y adelantándose a sus problemas y dudas. Los padres y la
niña informarán en el colegio y a sus compañeros.
- La existencia de Grupos y Asociaciones
Turner es muy valiosa para obtener una mejor integración
social de estas niñas.

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